sábado, 5 de agosto de 2017

NADA ALCANZA

Ni siquiera la fuerza del #NiUnaMenos que gritamos con el alma.

Ni las ganas de salir a la calle, de luchar, de gritar, de sostener una pancarta con un mensaje para el mundo, para cambiarlo, para hacerlo un lugar mejor. Ni el deseo de vivir en un lugar justo, para todxs.

Nada alcanza. Porque siguen matando, seguimos llegando tarde, seguimos metidxs literalmente en nuestra propia realidad, cada uno a su manera sin tomar conciencia DEL OTRO.

En la búsqueda del paradero de una joven de tan solo 16 años, se encontró otro CUERPO. Un cadáver enterrado. No era esa chica que buscaban, entonces se minimizó el hallazgo para decir "Bueno, seguimos buscando". ¡AHÍ ESTÁ EL ERROR! ¿Qué nos pasa? En un país serio, justo y seguro, ninguno de los dos cadáveres deberían haberse encontrado. Esa reserva natural debería ser naturaleza propia, de pura vida y para el disfrute de la madre Tierra. Sin embargo no lo es, seguimos excavando tardíamente para toparnos nuevamente con la peor imagen: Dos cuerpos sin vida, uno joven y otro no tanto. Dos SERES HUMANOS que ya no están entre nosotros.

Yendo al caso de la joven Anahí (Escribir esto duele en el alma: Una víctima más, una chica menos) Toda su familia llorará su muerte, el país reclamará por otro Femicidio, cada uno publicará una foto de ella en su red social y manifestará su indignación, dolor y bronca. La pregunta es: ¿Por qué esto es más de lo mismo? ¿Por qué dentro de tres meses todos se olvidarán su nombre y rostro para seguir su vida como si nada hubiera pasado? ¿Por qué nuestros representantes NO TOMAN CARTAS EN EL ASUNTO, de una vez por todas? Tiene que entenderse el mensaje. No está alcanzando. No alcanza con todo lo que se hace. Con todo el ímpetu, las manifestaciones, los reclamos, los pedidos y los llantos de luchadorxs. Ya ni el numeral "Ni una Menos" alcanza. ¡Hagamos algo! ¡Urgente!

Lean por favor este relato del fotógrafo Juan Días, que conmueve:



¿Por qué no alcanza? ¿Por qué una adolescente tiene que salir a la calle? A esa edad, es injusto que tenga que tener preocupaciones por cosas mayores. A esa edad, todos merecemos disfrutar la vida y palpar el futuro en cada una de nuestras acciones.

A esas chicas que les quitaron la vida, también se llevaron mucho más de ellas. Les arrebataron sus sueños, su futuro, todo su mundo se vio reducido por lo imperdonable, inhumano, el acto más bajo, cobarde y repulsivo que puede haber.


Muchas cosas que deberían replantearse, en realidad no se hace:


Que al periodismo le genere "orgullo" dar este tipo de noticias es tan o más triste que el hecho en sí.
Si quienes están en el medio, entre la noticia y la sociedad, siguen en la arrogancia y la falta de ética, el camino sigue conduciendo al mismo lugar. 


Si es un mérito ser quien da la primicia, que bajo hemos caído. Y seguimos cayendo, profundo.

Si quienes deben alejarse de impartir el odio en la sociedad, son los primeros fundadores de ello, entonces no habrá reclamo posible. No habrá conciencia, ni coherencia. Solo odio, rencor y malicia.

Solo se buscará HERIR al otro, escribir sin escrúpulos, sin importar quien pueda llegar a leer.
¿Habrá real conciencia de que atrás de todo lo que decimos/escribimos sobre las personas están familiares, amigos, seres queridos que pueden ver y escuchar todo lo que se dice?



¿Entienden porque nada alcanza? Porque se banaliza, se satiriza, se rumorea, dicen y desdicen a gusto y piacere. Sin importar nada.

TODO FALLA. El sistema está en falla. Nosotros fallamos, viviendo en la hipocresía constante. De ser cómplices tácitos de muchos de los males que suceden en el país. De "idolatrar" a un político, a un gobernante, de defenderlo a ultranza o atacar al "enemigo". ¿Acaso no nos damos cuenta que somos nosotrxs mismxs lxs que nos estamos atacando? No seamos ciegxs, miremos las cosas desde todos los puntos posibles.

Nos estamos matando. Paremos con esto, cuidémonos entre nosotrxs. Por favor.


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viernes, 4 de agosto de 2017

LX VOTARÍA

Lx votaría, si le doliera como a mí ver un chico durmiendo en la calle.



Lx votaría, si le llegara a preocupar como a mí ver a una persona pidiendo limosna. Porque darle la moneda que me sobra es un acto noble, de eso no hay duda, pero no soluciona nada. Le daría una moneda, aún sabiendo que mañana estará de nuevo pidiendo. Recibirá otra, la gastará y volverá al día siguiente. Y la impotencia que queda en mi mano cuando esa moneda se va, ese personaje que podría votar no la va a arreglar. Lamentablemente, así será y nadie se deslomará para dar una solución verdadera al tema. La solidaridad le hace bien al país, tampoco niego eso, pero es un pequeño granito de arena que no le da a las personas lo que necesitan realmente: OPORTUNIDADES. Perdón por el pesimismo, no es la idea herir susceptibilidades ni motivar contrariedades. Al contrario, es para despertar el interés por el prójimo. Los argentinos somos solidarios, hay sobradas muestras de ello. Así y todo, atrás de una gratificante donación, suele esperar el "confort" de una cama, una ducha caliente y una rica taza de café.

Lx votaría, si le creyera algo de lo que dice. Si esas "promesas" en verdad lo sean (o al final se cumplan), y no un simple decir lo que la ciudadanía quiere escuchar. No hay que dejarse engañar tan fácilmente, lo dicho por un representante del pueblo siempre debería ser cuestionado, profundizado, debatido y analizado desde todas las aristas posibles. No se trata de "comprar" el discurso por más pintoresco que parezca. Es sabido que "la realidad" es una construcción que fue pensada, diagramada y hasta estipulada por otros para el resto. Por la importancia de sus dichos, porque son representantes del pueblo: O fueron votados por la mayoría o están en campaña para serlo. Pretenden "hablar por el pueblo". ¿Y saben una cosa? El pueblo habla también con su cultura. Teresa de Jesús, fundadora de la Orden de Carmelitas Descalzos, dijo "lee y conducirás, no leas y serás conducido", mientras que el Libertador Simón Bolívar sostenía que "un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción".

Lx votaría, si sus ansias de poder no primaran sobre sus acciones.

Lx votaría, si en verdad le importaran las preocupaciones de madres y padres que perdieron a sus hijos.

Lx votaría, si dejara de abrazar así a ese jubilado que aún a su edad sigue soñando con un país mejor para sus nietos. Admirable su manera de llevar el tiempo, ese reloj que corre y avanza, el que a todos tiene apresurados, agolpados unos con otros. Pero a ellos no, ellos sueñan y siguen soñando. Abrazan a esx candidatx como si fuera enviadx del cielo. Se miran, sonríen, se dejan llevar. Uno de los dos actúa esa escena, ¿Será el/la jubiladx o la persona pretendiente del voto?











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jueves, 13 de julio de 2017

¿CUÁL ES EL PRECIO DE LA DIGNIDAD?

Quiero dirigirme a mis compañeros. Y hago extensivo este mensaje a todos los compañeros que cada uno de ustedes tengan a su lado. Sean del lugar que sean, trabajen donde sea. Me animo a extender el mensaje no solo para los míos, sino también para que este manifiesto se difunda, que la palabra se divulgue o, como decimos en el medio, para que “hagan correr la voz”.



Se vive un tiempo de "cambio". La palabra al principio sonó divertida. Lo que no se supo (ni se sabe) es hacia donde nos lleva ese "cambio". Por eso, ante tanta incertidumbre respirada es bueno replantearnos muchas cosas.

Toda persona que trabaje y comparta gran parte de sus días con otros en ambientes laborales, sabrá bien entender el presente tan distanciado y a la vez arraigado del pasado que vivimos. El “temor” a perder la fuente de dinero, el principal ingreso que proviene de nuestro empleo, nos lleva muchas veces a lugares impensados. No obstante, en épocas de misterioso devenir, de destino incierto, expectativas contrariadas o sensaciones de desamparo, muchas veces solemos caer en interrogantes de índole moral con carácter de juzgar por los valores, la ética y las buenas costumbres. “¿Todos tienen un precio?”

Lo primero que debemos reconocer es el grado de compañerismo asumido. En los pequeños gestos, en esas cosas cotidianas, en el compromiso con el otro, en escuchar los problemas y ayudar a la búsqueda de soluciones, en todo esto me pregunto: ¿Cuántos de nosotros podemos alzar la mano y gritar "lo hice"? Y voy más a fondo aún. En la función que nos toque, en la conducta adquirida, en predicar con el ejemplo, actuar más que decir, ¿fuimos verdaderos compañeros? Apelo a la sinceridad y autocrítica de ustedes, queridos lectores. Sin caretas ni hipocresías redundantes.

Piensen esto: Un COMPAÑERO es aquel que se pone a la par. La palabra, etimológicamente nos remite al latín “comedere” y su significado es “comer del mismo pan”. Es la cualidad de compartir el tiempo junto. Sin embargo, con estar al lado del otro no alcanza. Se necesita algo más. Hace falta compromiso. El compromiso implica responsabilidad llevada siempre con esfuerzo, dedicación y respeto. Si me detengo en este último aspecto, podría recrear miles de situaciones para que al leerlas les suenen familiares. No voy a malgastar su atención y desperdiciar su tiempo. Con escribir tres palabras me alcanza y sobra: POR FAVOR. GRACIAS.
Respondan con sinceridad, ¿Cuántas veces en el día las dicen? ¿Y de quiénes las oyen? Ahondar sobre temas educativos de las personas merece otro análisis. Solamente tendríamos que hacer una mirada retrospectiva para ver a las claras estas situaciones. Prestar atención, observar, mirar el comportamiento (propio y ajeno), nos va a servir para entender quién es compañero y quién no. Los ojos, muchas veces, dicen más que los labios. No se queden limitados por el espacio de su propia oficina, ni sentados en la comodidad de su silla, porque por más cómoda que se sienta, mientras eso pasa, en algún punto alto alguien está pensando en dañar su integridad laboral, en cortar su trabajo…Y con eso, su derecho. Tampoco es conveniente pensar en “a mí no me pasó”, porque puede ser que hoy no haya pasado, pero mañana quien sabe.

En segundo lugar me gustaría desmitificar una palabra: Profesional.
Si yo les dijera que ya no existen profesionales, tal vez ustedes se ofendan y quieran insultarme. Van a tener que guardar sus improperios para otro momento porque estoy seguro que aún hoy, con tanto "baratismo" y desintegración intelectual, profesionales quedan. La esperanza se mantiene intacta. No la van a poder matar ni mil trajeados con carpetas en la mano, ni cien de saco y corbata frente a un atril con una bandera argentina de fondo. Ese poder que ellos se adjudican puede ser que les pertenezca, pero el DERECHO y la LIBERTAD son nuestras. Somos los únicos dueños de nuestro destino y, lo más importante, del cultivo de nuestra mente. Mientras haya esperanza, habrá un trabajador con ansias de crecimiento, con ganas de hacer las cosas bien. Como siempre digo, existen dos maneras de hacer las cosas: Una bien y otra mal. La elección es nuestra. No de aquel que se sentó en esa oficina por los malabares del destino y la ruleta rusa (donde los perdedores fueron otros) del puesto gerencial vacante. Seamos justos, porque lo justo es justo.

Volviendo al mito, cuenta la leyenda que “profesionales” eran los de antes. Hombres y mujeres entregados en cuerpo y alma a perseguir su labor, a defenderla a ultranza, a pelear con uñas y dientes por el respeto de las normas. Hoy en día, esos próceres existen. No son seres sobrenaturales o inhumanos. Son tan comunes y corrientes como quien escribe. Tampoco hay que confundir profesional con "hago lo que sea con tal de estar", no confundamos profesionales con esos jóvenes llenos de ímpetu que en su sobredosis de éxtasis y vértigo confunden el trabajo con un juego donde la diversión es el premio, a ellos sólo les falta buen aprendizaje...Ni a soberbios adictos a la cafeína que en su afán por denigrar la labor del otro para enaltecer su baja y denigrada autoestima son capaces de vender su alma al diablo a bajo precio pero alto costo…Ni asocien “profesional” con circenses en plena obra, “hombres pulpo” que asistan a misa y procesión al mismo tiempo, oficien la Misa y para peor, confiesen los pecados ajenos para el “perdón divino”. ¿Acaso creen que salvarán sus vidas por tomar café y develar secretos al mismísimo “Lucifer”? Se llama FLEXIBILIZACIÓN laboral: Existe desde tiempos remotos, es hija del neoliberalismo. Los que entiendan lo que fue la década del 90, sabrán entender.

Insisto en esto: Los verdaderos profesionales existen. No son aquellos que se creen dueños de la verdad, sino los humildes que saben reinar de templanza en medio del caos. Son humanos y como tales gozan de humanidad, con valor de la redundancia. Cuentan con la moral, ética y respeto por el prójimo. Están, los pueden ver. Trabajan con ustedes, sonríen y dicen “buen día”, agradecen y los felicitan por su trabajo, dan una mano y jamás harían algo para perjudicarlos. Son personas que tienen el plus valor de la esperanza. Eso, los mantiene con vida.

En tercer lugar, intentaré describir aquello que nos aleja del entorno. Esa conducta donde el encierro y la explicación de todo pase por la mirada subjetiva de las cosas. Lo que lleva al inevitable camino del egoísmo. En realidad lo que justifica un acto de egoísmo es la actitud que tomamos ante el resto: Más nos abstraemos, más egoístas nos convertimos. Dicha actitud pone en tela de juicio nuestro obrar, por nosotros frente al mundo, pero sobretodo por ese exterior, ese “otro” que nos rodea viéndose ignorado por la falta de interés. Dicen que el hombre es egoísta por naturaleza, por eso no deben culparse. No obstante, es un desafío planteado esforzarnos por pensar en los demás antes que en nosotros mismos. La noción del otro. Reconocer en el otro, personas que podrían estar necesitando ayuda. Parece irreal, no es imposible.
  
Por último, el principal sentido de todo esto: La dignidad.
¿Qué tan dignos se pueden sentir al llegar a sus casas luego de una jornada laboral? ¿Pueden mirar a sus íntimos a los ojos y decirles, con la frente en alto, “este dinero me lo gané dignamente”? Esa silla que ocupan, ese puesto que les toca, ¿Pertenecía a otro antes?

Considero a la política el arte de la manipulación de la palabra. Podemos tener ideales, convicciones y fundamentalismos. Pero todos, de una u otra manera, estamos siendo engañados por alguien que esconde sus verdaderas intenciones. Abramos los ojos. No creamos lo que nos dicen, veamos las cosas de otra manera. Hay que saber leer entre líneas.

    "Página 12"


"Perfil"



    TV- "C5N"


    TV- "TN"


Hoy, muchas personas están “en la calle”. Se quedaron de un día para el otro sin trabajo. Cada caso es una historia, porque hay una familia detrás. En la generalidad, son personas que deberán salir a afrontar el nuevo mercado laboral, con la presión de ser sostén familiar sobre sus espaldas. Y con todo eso, no deben renunciar a su propia dignidad, esa que los hace más humanos. La Declaración Universal de los Derechos Humanos así lo afirma: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.” Es sabido que “el trabajo dignifica al hombre”, de eso no hay dudas. Solo una pregunta nos queda responder, como la última reflexión: ¿A qué precio?

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viernes, 7 de julio de 2017

Las mentiras piadosas del Gobierno

AL GOBIERNO SE LE SALIÓ LA CADENA

La comunicación entre ciudadanía y organismos gubernamentales es una herramienta vital en el funcionamiento de la sociedad. Lamentablemente, está siendo desprestigiada por muchos.
¿La población está incomunicada? No al extremo que plantea la pregunta, pero si al borde. En una crisis comunicacional, la desinformación es una marca característica. 

El día jueves 6 de julio, el país amaneció con una publicación en el "Boletín Oficial"  que generó polémica. 


Tras una resolución del Ministerio de Transporte, se designó a la arquitecta María Belén Cardasz como la nueva Directora de Movilidad en Bicicleta, un cargo que fue creado en noviembre del año pasado pero recién ahora será ocupado.

Según se refleja en la decisión administrativa 483, firmada por el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, la funcionaria ejercerá esta posición durante un período de 180 días hábiles a contar a partir de la publicación (ayer) de esta decisión administrativa.

Dependerá de la Dirección Nacional de Transporte No Motorizado de la Subsecretaría de Movilidad Urbana de la Secretaría de Planificación de Transporte, bajo la órbita de la cartera que dirige Dietrich. La directora recibirá una remuneración equivalente al nivel B, grado 0, función ejecutiva III de la escala salarial del empleo público (Sinep).





La flamante Directora trabajó en el equipo de planificación del proyecto ECOBICI y en el del Metrobus de la 9 de Julio. Allí llevó adelante "tareas de revelamiento y documentación". En sus comienzos como profesional, también fue dibujante y proyectista en un estudio privado.

Entre sus funciones, deberá "realizar estudios, evaluaciones e informes que fundamenten proyectos de movilidad no motorizada", "participar en la obtención de financiamiento para proyectos de su área", así como "efectuar actividades de asistencia técnica en las áreas que sean requeridas a la Dirección Nacional" y "participar en reuniones y eventos en los que se analicen cuestiones inherentes a proyectos".

Desde políticos hasta medios de comunicación, las reacciones espontáneas de rechazo a la designación fueron elocuentes. Sin embargo, una vez más quedó demostrado que la escasez de información genera prejuicios, opiniones, descalificaciones, entre otras cosas. Esto, sin duda alguna, se podría evitar con los datos precisos al alcance de todos.

Sin embargo, el manejo del Gobierno en la comunicación no se puede analizar solamente desde este aspecto. Existe otro punto clave para visibilizar, importante como cabal demostración de imprudencia e inconsciencia a la hora de brindar un mensaje. Para tener en cuenta: ¿Qué pasa cuando se equivocan quienes no deberían?

UN ERROR DESUBICADO

"Haciendo lo que hay que hacer. Estamos urbanizando la zona de Zaimán, donde viven más de 1.200 familias", señalaba el anuncio de Presidencia haciendo referencia a una obra para Tucumán cuando, en realidad, Zaimán es una localidad de Misiones.

El Programa que busca ampliar el sistema de trenes a nivel nacional gastó al rededor de unos $200.000 en un anuncio publicitario erróneo en la edición dominical de un matutino tucumano sobre obras en una localidad que no existe en esa provincia.







El anuncio se refiere a un conjunto de obras situadas en la localidad de Zaiman, que para la propaganda se encuentra ubicada en Tucumán. Sin embargo, le erraron por unos 1.102 kilómetros ya que el Arroyo Zaiman está en Misiones.

Hace poco más de un mes, en mayo de este año, el sitio "Misiones Online" mostró un informe sobre la limpieza del arroyo Zaimán en la Provincia de Misiones:



POCAS PULGAS

Si las mascotas pueden ingresar a los bares o no, es un tema de poca relevancia. En la agenda de los representantes del Gobierno deberían estar otras cuestiones, sumado a eso el hecho de pedir opinión a los vecinos. Aún así, no es conveniente que los bares y locales gastronómicos reciban mascotas, por varios motivos. Desde la escasa representatividad de las encuestas hasta los trastornos que esta medida implica, resulta incoherente avalar la propuesta.

La idea del Gobierno porteño era mandar una ley a la Legislatura para derogar la ordenanza que prohíbe a los animales dentro de locales gastronómicos. La última encuesta de Participación Ciudadana, lanzada el jueves por el Gobierno de la Ciudad, tuvo a los porteños divididos como perros y gatos. En una reñida votación, ganó el no. Aquí está el dato llamativo: Votaron 289.755 porteños. El "no" se impuso con el 52%, o sea 148.094 personas, mientras que el resto (141.661) votaron por el "si". Fueron 289.755 personas. Claramente, ese número no refleja la totalidad de la población. Entonces, ¿qué tan seria puede ser la convocatoria de “participación”?. Los resultados definitivos del censo de 2010 contabilizaron la población de la ciudad en 2.890.151 habitantes. La matemática es una ciencia exacta, 289.755 representa el 10,02% de 2.890.151. Si solo el 10% de la población total de la Ciudad autónoma de Buenos Aires votó, ¿es representativo el porcentaje? ¿Representa la opinión de todos los vecinos?

En noviembre del año pasado, cuando consultaron si los vecinos aprobaban que los animales viajen en el subte, votaron 151.800 personas y el 72% estuvo de acuerdo. La gente participó a través de www.buenosaires.gob.ar y de los perfiles de Facebook y Twitter del jefe de Gobierno de la Ciudad, www.facebook.com/horaciorodriguezlarreta y @horaciolarreta, entre otros canales. Otro porcentaje escaso: En aquel escrutinio digital, los 151.800 que votaron sólo representan un 5% del total de la población. Dejando excluidos a los habitantes de clases bajas, los adultos mayores de edad, etc.

Según la última Encuesta Anual de Hogares, cerca de 430.000 perros y alrededor de 250.000 gatos viven con familias porteñas; hay una mascota en uno de cada dos hogares. Sin embargo, la Asociación para la Defensa de los Derechos del Animal no se expidió al respecto. No emitió ningún comunicado, no opinó ni a favor ni en contra de la propuesta. Es una observación llamativa, porque le hubiera dado otro marco al debate. Al momento de buscar opiniones que defiendan la iniciativa y no poder dar con voces a favor, dicha ignorancia por parte de esta Asociación comprueba la premisa. Es un debate poco serio. Si alguna autoridad o representante de dicha Asociación hubieran opinado, otra sería la cuestión.

Otro aspecto no menor es la coyuntura. En épocas de elecciones, ¿podría tratarse de un acto demagógico? La demagogia es, según la historia de las doctrinas políticas de Aristóteles, la «forma corrupta o degenerada de la Democracia» que lleva a la institución de un gobierno tiránico de las clases inferiores o, más a menudo, de unos que gobiernan en nombre del pueblo. Aristóteles sostenía que cuando en los gobiernos populares la ley es subordinada al capricho de los muchos, definidos por él como los "pobres", surgen los demagogos que halagan a los ciudadanos, dan máxima importancia a sus sentimientos y orientan la acción política en función de los mismos. Aristóteles define por lo tanto, al demagogo como “adulador del pueblo”. El jefe de Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, publicó un video a su cuenta oficial de Twitter pidiendo a los vecinos que opinen del tema.

Por último, existe un motivo real que, si bien no afecta a la mayoría, no debe pasar por alto. Está psicológicamente comprobado que hay dos tipos de fobias relacionadas a los gatos y los perros: La ailurofobia y cinofobia. Se definen como persistente, anormal e injustificado miedo a estas mascotas. La persona que las padecen, no los pueden tener cerca. Sufren palpitaciones, sudor, temblores, dificultades respiratorias, ataques de pánico e incluso hasta se producen desmayos. Tanto la ailurofobia (para los gatos) como la cinofobia (perros) están siendo estudiadas por la psicología dentro de la categoría de lo que se conoce como “trastornos de ansiedad”. Hasta la fecha, la fobia a los animales es el trastorno que cuenta con un mayor grado de aval empírico. Iván Pavlov en 1920 y el científico Jhon Broadus Watson luego, estudiaron la existencia del reflejo condicionado y lograron comprobar la fobia provocada experimentalmente. Si una persona fóbica quiere almorzar o tomar un café en un local que le gusta pero allí dentro hay personas con perros y gatos, ¿se tendría que privar de hacerlo?

Debatir temas relevantes para la ciudadanía es una obligación para todos, desde políticos hasta comunicadores. En todos los ámbitos debe existir el consenso. Existen temas que ameritan estas confrontaciones y otros que no tanto. Si el lema del partido político que gobierna la Ciudad es "Haciendo lo que hay que hacer", la pregunta es: El tema de las mascotas en los bares porteños, ¿es realmente lo que hay que hacer? Habiendo otras cuestiones de tamaña importancia, que son preocupación diaria de los ciudadanos. Si las familias en sus casas temen por la inseguridad que se roba sus vidas, si económicamente no llegan a fin de mes, si la incertidumbre laboral crece. ¿Es conveniente pensar en qué hacer con las mascotas? Muchas cosas deberían replantearse, empezar a trabajar seriamente y acorde a las necesidades reales de la ciudadanía. Mientras tanto, en la mesa de un bar, que haya personas y no pulgas.


Y mientras haya tiempo para sacarse una selfie, todo va a estar bien. Porque #VamosJuntos, entonces todos somos parte de eso.



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miércoles, 28 de junio de 2017

LA INFORMACIÓN ES LAVA

Hoy, el periodismo se encuentra en jaque.

¿Por la amenaza a la reina de la información? ¿Por la irrupción de las nuevas tecnologías? ¿Por lo efímero del tiempo que cuentan las producciones? ¿Por la abundancia de datos? ¿Por el peligro de extinción de los peones de la profesión? ¿Por las redes sociales que patearon el tablero?

Nada de eso. Y un cóctel de todo eso también. Con sus pro y sus contra. Lo que sí resume que se está viendo en los medios es lo siguiente: Se toman las cosas como un juego. Un macabro juego de roles donde muchos se disfrazan de propietarios de la verdad.

Vivimos en tiempos donde cualquiera con un micrófono, luciendo saco y corbata (o sin ella), ante una cámara prendida, dice y desdice a gusto y "piacere". Informa y mal-informa como se le de la real gana. Persiguiendo intenciones, intereses o caprichos. En fin, lo que siempre se hizo pero ahora sin tapujos. Más falaz aún, bajo el escondite de un anonimato tuitero, ocultado en la máscara de ese personaje ficticio que dice ser un "periodista sensible emocionado por lo que sufre el otro" o simplemente en la arrogancia del soberbio profanador de valores éticos. En la inimputabilidad que asumen los que no chequean se camufla lo inmoral de su accionar.

Tomarse las cosas como un juego puede ser divertido. Para algunos. Solo para los que ignoran que aquello que están diciendo es tomado por receptores capaces de apropiarse de ello como un modo de vida, como una verdad irrefutable, indiscutible por "estar en el diario", porque "lo escuché en la radio" o "lo dijeron en la tele". En ese abuso, con total irresponsabilidad y negligencia, se lanza un apresurado "se murió Fulano" al más vital de los fulanos que cuando se auto-convence de estar vivo (porque hasta el mismo Fulano cree haber muerto) llama a su madre para decirle: "Reviví". Y aquel que dio la mala noticia tiene que dar una peor aún. "Fulano está vivo". Así, lamentado por la buena salud de ese fulanito que creía muerto, se ríe con sus pares de lo acontecido y entre todos lanzan a pura carcajada: "Que se muera de una buena vez este Fulano".

Es un juego donde no existen ganadores ni perdedores. Simplemente se juega. La diversión se topa con el deseo, aumenta la libidinosa morbosidad de verse al espejo del egocentrismo de la opinión sin medida. Ese ser individual cobra vida en su papel, asume el rol que le tocó y comienza a actuar. No le interesa lo que diga su fuente como fuente de información, sino le preocupa lo que tenga para opinar de ella. No le quita el sueño darle voz al silenciado, sino hablar por él con el prejuicio como bandera. El argumento ya no es "esto merece ser contado" sino "está bueno". Como en cualquier juego hay reglas, aquí pasa lo contrario. La única regla es no tener ninguna reglamentación o, mejor dicho, burlarse de ellas.

Por todo esto y mucho más, informar ya no es el objetivo. Como en el ajedrez, la buena estrategia es aquella que se piensa. Hoy, el periodismo como vocación seria, parece no tener una buena estrategia. Está siendo avasallado por todo lo que pase a su alrededor. Está en jaque. No de sus rivales. No lo ha cantado otro jugador, más bien el mismo periodismo. No le quedan piezas por mover, solo evitar tocar el suelo que quema. Y si eso pasa, que alguien esté con un celular cerca para grabarlo y subirlo a Youtube con el título: "Muere periodista jugando al piso es lava"



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domingo, 18 de junio de 2017

LA GRIETA NO EXISTE



De esta imagen hay TANTO para decir: Puedo comenzar diciendo...

Los dos son iguales.
Los dos son hijos de un sistema.
Son víctimas de un neoliberalismo inescrupuloso.
Son rehenes de una severa crisis institucional, del modelo político y económico.

Los dos son parte de una sociedad que se encuentra en transición. En una búsqueda constante de nuevos paradigmas comunicacionales, pero bajo el encierro de una "viralización" de trama preocupante. Los dos, coexisten ignorándose en la era del INDIVIDUALISMO. Y la palabra, casi lo dice todo. Por eso se ignoran, sin cargarle tintas sobre ello a ninguno de los dos. No tienen la culpa. Simplemente se ignoran. A ninguno le preocupa lo del otro. La otredad nos permite reconocer nuestra propia identidad, sin embargo por el solo hecho de ignorarla, no estamos negando ante la existencia. Dicho de otra forma: Si reconocemos que existe "un otro" a nuestro lado, entonces asumiremos nuestra propia identidad. A esta imagen podemos atribuirle aspectos sociales, políticos, culturales, antropológicos y hasta los filosóficos que acabamos de reconocer.

Pero hay algo más... En esta foto NO HAY GRIETA.

No hay ni "bueno" ni "malo", no hay ni rival ni enemigo, ninguno es culpable de las cosas que cargan sus manos. No es más que su propio destino, su individualidad. Cada uno, con su mochila a cuestas. Se ignoran entre sí, como muchas personas hacen a diario. Seamos sinceros, ¿a cuántos personajes como éstos vemos diariamente y ni siquiera nos detenemos a observarlos? Ya sea a uno, como al otro. Que, insisto, son lo mismo. Son seres humanos, de carne y hueso, que vienen al mundo, transitan su camino de la manera posible y se van sin dejar rastro (o si, depende de cada uno).

¿Por qué tiene que ser uno u otro? ¿Por qué tiene que existir una brecha? ¿Por qué nos obligan a elegir? Si en verdad, son seres humanos y por ende son semejantes. Ante la ley, iguales. Para los gobernantes, iguales y con los mismos derechos y obligaciones. Así debería ser. Esa "diferencia", en realidad, es producto de otras cosas. Nos obligan a verlos distintos, porque nos ponen entre la espada y la pared. Porque nos obligan a elegir. Y esa elección es a que bando pertenecer.

Vean la imagen nuevamente: Hay TANTO para decir sobre ella. No es un dato menor, no debe pasar desapercibido. Por eso lo escrito en mayúscula. No es minúsculo contradecir la imagen, es necesario decirlo, recalcarlo y asegurarlo con el fundamento necesario: Los dos son iguales. En realidad, no existe brecha entre ellos. Si miramos bien la imagen podemos darnos cuenta, no en la simpleza de eso que vemos, sino más allá. En lo profundo, en aquello que al limitar los ojos, obviamos. Del tema que de esta foto se desprende, se podría debatir horas extensas. Por eso, para contradecir a quien publicó esa foto con la acotación "nada para decir", le digo que sí, se puede hablar.

Es fundamental preguntarnos, ¿qué refleja realmente esta imagen? ¿Qué sino la sociedad misma?
La verdadera grieta, en verdad, es la impuesta por los otros. Radica en nosotros un rechazo a lo ajeno, a aquello que creemos distinto a nosotros. ¿Por qué? ¿Será el miedo a involucrarnos? ¿Será el temor que nos produce dejar de mirar para adentro y encontrar en el prójimo alguien para ayudar?

Podemos seguir hablando de esta foto: Se podría decir que los dos están leyendo, por ejemplo, cada uno con un soporte distinto, pero que es lectura en fin. Eso equivaldría a decir que están cultivando su mente, alimentándose de sabiduría. O tal vez distrayendo su atención. Se podría decir que uno es el educado y el otro no, pero ¿cuál es cuál?

Hay tantas diferencias, como quieran atribuirles ustedes al verlos. Pero tantas similitudes, como en verdad se vean llevando la mirada un poco más allá, más al corazón de la cuestión.

En lo personal, los elijo a los dos. Me quedo con los dos. Con sus historias, sus miedos, sus fracasos y alegrías. Me quedo con sus vidas y sus muertes, que serán lo mismo. Me quedo con sus caminos, que están siendo transitados por la misma vía. Elijo a los dos por igual. Acá, en estos aspectos, no hay grieta.

Ésta es solo una visión, una simple visión...



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LA RENGA LO MERECE

La banda de rock “La Renga” podrá llevar adelante su tan ansiado recital en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y dicho evento, además de histórico, será merecido. Varios motivos se sostienen por sí solos: Comenzando por la libertad de expresión hasta el derecho de los artistas a “exhibir” su obra en el lugar donde nacieron. La banda, liderada por Gustavo “Chizzo” Nápoli, nació en Mataderos en los fines del 1988. Su trayectoria, sumado a la regularidad de sus presentaciones y la conducta intachable de sus seguidores, los convierte hoy en una de las bandas de rock nacional más convocantes del país. Méritos para tocar en Capital Federal, sobran. Tanto ellos, como sus seguidores, lo merecen. Por eso mismo organizaron una protesta en el Obelisco porteño para visibilizar su reclamo bajo el lema “Por un rock sin censura. Todos somos La Renga”.



Definamos censura: Acción de examinar una obra destinada al público, suprimiendo o modificando la parte que no se ajusta a determinados planteamientos políticos, morales o religiosos, para determinar si se puede o no publicar o exhibir.








A través de un informe de la Policía Federal, el Gobierno de la Ciudad inhabilitó los shows que la banda iba a dar en el Estadio Tomás Adolfo Ducó, la cancha del Club Atlético Huracán. El título de dicho informe es "No considerar viable los conciertos de la banda de rock La Renga", dentro del mismo se dejan ver argumentos disparatados que solo evidencian una cosa, la falta de responsabilidad por parte de las autoridades para hacerse cargo de un evento cultural con semejantes dimensiones.
Ricardo Pedace, director ejecutivo de la agencia que otorga las habilitaciones, dijo que la productora pidió realizar los shows en seis fechas (todos los miércoles y los sábados a partir del 28 de junio) y "solicitó tener una capacidad de 40 mil espectadores". La capacidad para el organismo era excesiva y, según su relato, sólo le bajaron cuatro mil. “Denegué la propuesta de 40 mil en cada una de las seis fechas solicitadas, por una merma de cuatro mil, pero no por capricho ", dijo el director ejecutivo. Sin embargo, desde la productora que trabaja con la banda “La Renga”, la propuesta era clara. Simplemente proponían tener la misma capacidad en cada una de las fechas, para no evitar excedentes en la convocatoria y evitar así la sobreventa de tickets. El mismo José Palazzo, titular de la productora, lo manifestó en su cuenta de Twitter:



Lo pensado por los músicos, conjunto a la productora es realizar 6 shows. Quieren tocar en el Estadio de Huracán los días 28 de junio, 1, 5, 8, 12 y 15 de julio. Para evitar el colapso de personas. Y las razones que brinda la Policía Federal, en realidad, son atribuibles al Estado. Es decir, la seguridad, la venta de estupefacientes, los baños colapsados y la circulación de “trapitos” por la zona, son tareas de PREVENCIÓN policial porque suponen delitos contravencionales.  ¿Porqué atribuirles esos argumentos a la banda?
El contrato que firmó el Presidente del Club Huracán, Alejandro Miguel Nadur, es claro. De su puño y letra consta en actas la aprobación del club para recibir a un show de tal envergadura.



Dicho estadio, es mítico en materia de recitales “rockeros”: Allí mismo, se obtuvieron imágenes de un show de Carlos “El Indio” Solari con su banda “Patricio Rey y los Redonditos de Ricota”, el 17 de diciembre de 1994.



El inicio de las denominadas “misas” del Indio Solari podría fijarse agosto de 1995 durante las presentaciones del disco doble “Lobo suelto. Cordero Atado”, cuando la banda elige a la localidad santafesina de San Carlos, que hoy cuenta con poco más de 11 mil habitantes, para hacer dos shows en una discoteca. Originalmente, querían tocar en Huracán pero las autoridades le negaron esa posibilidad, argumentando que “demandaba una cantidad exagerada de efectivos policiales”.

El último show de La Renga en Buenos Aires, se remonta al año 2007, en el Autódromo Oscar Alfredo Gálvez.  La banda quiso repetir en 2013, pero el gobierno porteño -por entonces encabezado por el actual presidente Mauricio Macri - le negó el permiso. "En esta ciudad donde se permiten todo tipo de eventos, ya sea en el Obelisco, Plaza de Mayo, estadios de fútbol con espectáculos artísticos, musicales, deportivos, religiosos, hasta carreras automovilísticas en la avenida 9 de Julio y donde aparenta haber espacio para todo tipo de expresiones, a nosotros nos hacen sentir que hoy en nuestra ciudad no tenemos lugar", decía el comunicado con el que la banda eligió manifestarse en aquel momento.

Sin embargo, este no es el último antecedente del trío rockero de Mataderos. Se presentó por sorpresa en un festival solidario en “El Teatro” de Flores, el miércoles 14 de diciembre de 2016 y en dicho recital NO SE REGISTRÓ NINGÚN INCIDENTE. El video publicado por “El Bordo”, una de las bandas que participó del festival da prueba de ello:



Las mismas palabras del grupo musical en sus letras, hoy recobran vigencia. Porque, como dice la canción, “El final es en donde partí”. Por eso su lucha por lograr esos recitales está cerca de terminar, con buenas noticias para ellos, para sus seguidores y, fundamentalmente, para la cultura de la Ciudad. Porque el rock sin censura es sinónimo de democracia.

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